Texto de Fulvio,”Mi guía”.

12 de octubre del 2005 fue la primera vez que la vi ,yo no sabía bien cuanto me iba a cambiar, parecía una niña, alguien que te encuentras cada día, sin darle mucha importancia.
Cuando la vi por primera vez, yo estaba feliz, por muchas razones, ella me miró sin tener ninguna emoción evidente, una mirada llena y vacía… para perderme en ella, no podía imaginar que era la guía que estaba buscando desde que empezó mi búsqueda, siempre me imaginaba a un hombre sabio, uno con barba alguien que podía guiarme con seguridad… hacia lo que no conocía.
No fue así, ella parecía frágil, parecía necesitarme… parecía tanto que me pareció.
A los pocos días de conocerla vino a vivir a mi casa, no tenía casi nada, le compre todo lo que me imaginaba que le podía servirle, se quedó observándome por mucho tiempo, solo al año empezó a decirme algo, no se quejaba de nada, se reía por cualquier cosa…. Una felicidad que me alegraba el corazón sin saber bien porqué … difícilmente contestaba a mi preguntas… pero su alegría empezó a cambiarme… solo en observarla me indicaba el camino… todo lo hacía al 100%, cuando veía algo, lo veía de verdad, miraba un hormiga y desparecía el mundo y ella..era su mirada, era la hormiga… algo que no podía entender, y ella no me lo explicaba me lo mostraba una y otra vez… hasta que un día lo vi, pasó algo, algo que no se puede ni explicar ni intentar repetir, es como olvidarse del mundo y poderlo ver desde otra perspectiva… una ausencia de cualquier idea de lo que estas mirando, como si desapareciera cualquier distancia entre mi y lo que observo… fue así que pude ver por primera vez a mi guía con otros ojos, la reconocí… han pasado 6 años desde aquel día, estar con ella es como estar en casa, la sensación de no poder desear nada diferente ,de estar sin tiempo, entregado a lo que me propone con la felicidad de un niño cuando está aprendiendo algo sin saber que, siempre necesito un tiempo para saber lo que me ha cambiado estar con ella, ella no me lo dice, quiere que lo vea por mí mismo.
Maestra inagotable de sabiduría, si voy de culto, me hace preguntas y me la desmonta, si voy de listo, se ríe de mi, puedo solo quitarme las mascaras para estar con ella… ni una funciona…ni una es creíble a sus ojos.
Me ha enseñado a ver solo lo que hay, nunca me permite irme al futuro ni al pasado, cada segundo me lleva al presente no me deja distraerme por pensamiento, y me invita a jugar con ella…
He viajado mucho para conocerme, nunca pensé de encontrarla tan cerca de mí…
Estoy hablando de Francesca de 6 años… y los aparenta todos…